Orden, estructura, organización. Martes 9
Optar por un modelo de evaluación auténtica implica tener que considerar múltiples evidencias de aprendizaje. Un proyecto o un centro de interés conlleva tareas y estas una gran variedad de actividades, y de nuevo, de producciones.
Hablamos de un dossier, de un resumen, de una ficha de trabajo o del borrador de un cuento. Todo ello supone una gran cantidad de papel, de trabajos, de folios que gestionar. Las habilidades de los niños de tercero y cuarto de primaria, sumadas a sus dificultades de aprendizaje, que en muchas ocasiones son complementarias a dificultades de atención, de orden y de estructura temporal, complican la tarea. Las funciones ejecutivas ni han madurado ni se han desarrollado al ritmo que deberían, en ocasiones, porque nunca lo van a alcanzar.
Ambas tutoras necesitan algunas sesiones, periódicamente, para recuperar el hilo de contenidos, pero también el hilo organizativo de actividades y sus correspondientes producciones.
La sesión que compartimos en cuarto de primaria tiene este objetivo hoy. Las carpetas se abren, los separadores se retoman, salen las hojas, los cuadernillos y los trabajos de la cajonera y nos ponemos a ordenar. Las profesoras, posteriormente hacen referencia a los ítems:
12.- ¿Existe control del aprendizaje de los alumnos?. ¿Sabemos qué queremos que aprendan y por tanto, tenemos los objetivos de aprendizaje claros?
15.- Desarrolla actividades de autoevaluación y coevaluación. Hay momentos para la metacognición. Puede ser guiada, expuesta o interiorizada con alguna estrategia.
16.- Clarifica los criterios de evaluación y las evidencias a requerir a los alumnos. Presencia de rúbricas, exposición de los objetivos de cada actividad, fase de trabajo en grupos (reflexión sobre para qué hacemos esto)
- El trabajo modelado por ambas profesoras es el que genera la metacognición, el que guía la autoevaluación, y sirve para ejercer el control sobre lo que están aprendiendo. La alusión es constante a la necesidad de generar un indicador que explicite aún más este aspecto de nuestro método de trabajo, con lo que nos proponemos pensar en ello e incluirlo posteriormente.
Necesitan generar estrategias para ordenar, clasificar, revisar y repasar cuanto han hecho en secuencias temporales que aún no siendo largas, sí son intensas. Se echa en falta en ocasiones la verbalización por parte de la profesora de por dónde vamos, qué estamos haciendo y por qué. Ambas tutoras se hacen conscientes de esta necesidad al valorar el tiempo que se dedica a organizar y gestionar los propios materiales, pero también la necesidad imperiosa de hacer esto de manera habitual.
Hablamos de un dossier, de un resumen, de una ficha de trabajo o del borrador de un cuento. Todo ello supone una gran cantidad de papel, de trabajos, de folios que gestionar. Las habilidades de los niños de tercero y cuarto de primaria, sumadas a sus dificultades de aprendizaje, que en muchas ocasiones son complementarias a dificultades de atención, de orden y de estructura temporal, complican la tarea. Las funciones ejecutivas ni han madurado ni se han desarrollado al ritmo que deberían, en ocasiones, porque nunca lo van a alcanzar.
Ambas tutoras necesitan algunas sesiones, periódicamente, para recuperar el hilo de contenidos, pero también el hilo organizativo de actividades y sus correspondientes producciones.
La sesión que compartimos en cuarto de primaria tiene este objetivo hoy. Las carpetas se abren, los separadores se retoman, salen las hojas, los cuadernillos y los trabajos de la cajonera y nos ponemos a ordenar. Las profesoras, posteriormente hacen referencia a los ítems:
12.- ¿Existe control del aprendizaje de los alumnos?. ¿Sabemos qué queremos que aprendan y por tanto, tenemos los objetivos de aprendizaje claros?
15.- Desarrolla actividades de autoevaluación y coevaluación. Hay momentos para la metacognición. Puede ser guiada, expuesta o interiorizada con alguna estrategia.
16.- Clarifica los criterios de evaluación y las evidencias a requerir a los alumnos. Presencia de rúbricas, exposición de los objetivos de cada actividad, fase de trabajo en grupos (reflexión sobre para qué hacemos esto)
- El trabajo modelado por ambas profesoras es el que genera la metacognición, el que guía la autoevaluación, y sirve para ejercer el control sobre lo que están aprendiendo. La alusión es constante a la necesidad de generar un indicador que explicite aún más este aspecto de nuestro método de trabajo, con lo que nos proponemos pensar en ello e incluirlo posteriormente.
Necesitan generar estrategias para ordenar, clasificar, revisar y repasar cuanto han hecho en secuencias temporales que aún no siendo largas, sí son intensas. Se echa en falta en ocasiones la verbalización por parte de la profesora de por dónde vamos, qué estamos haciendo y por qué. Ambas tutoras se hacen conscientes de esta necesidad al valorar el tiempo que se dedica a organizar y gestionar los propios materiales, pero también la necesidad imperiosa de hacer esto de manera habitual.
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