Jueves 11, el cierre con las profesoras.


A sabiendas de que el cierre de este programa tiene varios hitos y uno  de ellos se cumplía el día 14 de mayo me reúno con las tutoras el jueves al finalizar las clases. Toca valorar la experiencia. ¿Qué hemos hecho en estas semanas?, ¿qué evaluación hacemos de nuestra colaboración?. ¿qué aprendizajes hemos extraído?, ¿Qué extrapolación haremos al resto del claustro y al colegio?

Por suerte la despedida ha sido muy agradable. La coincidencia de los piratas y las mates el jueves ha posibilitado valorar todos los ítems con una práctica muy acertada y que al ser tan reciente se le puede sacar mucho provecho.

Tengo preparada una evaluación semiabierta: algunas cuestiones que nos ayuden a centrar la evaluación de cuanto hemos hecho juntos, y la recogida de algunas de sus impresiones que nos ayuden a valorar la incidencia en los posibles cambios más personales de concepciones, de ideas previas y de aspectos concretos de la práctica educativa en aula.

1.- Repaso general del proceso. ¿Qué hemos hecho?. La tutora de cuarto comienza con una relación paso a paso. Nos empezamos a ver fuera del aula, nos pusimos de acuerdo en qué íbamos a observar, empezamos a observar en aula y comentamos fuera de ella lo que veíamos. Después llegamos al acuerdo de qué puntos eran importantes tener en cuenta al planificar lo que hacemos en clase, redactamos lo mejor que supimos cómo deberían ser esas prácticas y los divididos en bloques. Ahora nos toca ver qué efectos han tenido y posteriormente tenemos que contar a los compañeros lo que hemos hecho para que el año que viene podamos enriquecernos todos. Los comentarios que hacemos la tutora de tercero y yo apenas corroboran este repaso. Han sido muchas las conversaciones y nos suena un poco repetitivo este proceso.

2.- ¿Qué estamos aprendiendo?

Aquí las alusiones son más explícitas. Tras las lógicas apreciaciones sobre la necesidad de programar y de prever todo lo que va a pasar y lo que vamos a necesitar aparecen aspectos que no tenía en mente. La tutora de tercero habla de la ilusión de los niños en algunas actividades y basa el éxito en haber tenido en cuenta las actividades a tres niveles. El orden que supone esta forma de organizar el aula y que choca con lo que vivía previamente (cierto desorden en la transición de actividades, y en el obsesivo intento por mantener un ritmo de aula que ahora se ve como muy rígido).
La tutora de cuarto anota que poner el acento en la evaluación le está dando muchas más posibilidades. Observar y anotar, revisar lo que están haciendo para cumplir objetivos concretos de la tarea. Las rúbricas nos estructuran a todos. A los niños, pues sabe qué y cómo deben trabajar, pero sobre todo a nosotros que corroboramos así lo que estábamos haciendo y damos paso a las siguientes tareas o actividades.


3.- ¿Cómo nos hemos sentido?

Aparecen las incomodidades del principio. En tensión, observada, presionada por qué les parecerá lo que hago, lo que digo, etc. Algunas de estas sensaciones no han desaparecido. La tutora de tercero asegura sentirse más relajada y que todo fluye de otra manera cuando está sola.

No obstante, aluden al acompañamiento como una colaboración positiva. Vemos que esta reflexión es muy difícil hacerla solos. Que es imposible que llegásemos a este nivel de especificidad y de análisis sin la colaboración de tres personas.

Dicen haberse sentido comprendidas en determinados momentos y que el acompañamiento ha sido respetuoso y agradable. No parece que se sientan evaluadas según sus palabras. No obstante, me consta por otros comentarios que en el fondo sí ha habido una percepción de evaluación, aunque sea autoimpuesta. Me explico. La presencia de alguien en aula contigo, aunque no sea evaluadora, tiene un componente de autoexigencia y de falta de costumbre de estas prácticas que nos lleva sin querer a plantearnos qué pensará quien nos observa.

4.- El trabajo de elaboración de indicadores.

Verbalizan un trabajo intenso y exitoso. Algunos indicadores ha costado sacarlos, y aun hoy seguimos dudando de otros de ellos. Pero valoran positivamente el producto. Surgen la dudas sobre cómo explicarlos al resto de profesores y si serán todos los que debemos contemplar o si hay que añadir más. En este aspecto indico que debemos acogernos a los que hay, no debemos abarcar más y sobre todo cuando no los hemos testado. Estos los hemos experimentado y valorado en varias ocasiones. Centrémonos pues en ellos. Ya iremos avanzando en futuras alianzas de colaboración entre profesores.

5.- Los siguientes pasos.

¿Cómo lo vamos a exponer?. Proponemos grabar una sesión como la de los piratas y poder exponer a los profesores los indicadores desde la práctica. La idea es muy buena. Es difícil llevarla a la práctica. La propuesta final no es tanto grabar una sesión entera como grabar actividades concretas de ambas profesoras, una para cada bloque. Se sienten más seguras con algo más controlado. Aunque yo intento darles confianza. La verdad es que la colaboración ha sido muy buena, no creo que debamos forzar más. Una presentación en power point con los ítems, el testimonio de las profesoras contando el proceso y dos o tres pequeñas grabaciones que ejemplifican cómo se valoran los ítems. ¡Me gusta!. Y ahora la vergüenza, quién habla, el guión... creo obligado cargar con el peso de la dinámica para descargarlas a ellas.

Finalmente, solo me queda agradecer sinceramente la colaboración y la comprensión de ambas. Pongo sobre la mesa que soy consciente de lo que significa abrir el aula y compartir, el miedo y la tensión que implica, y les muestro que me he encontrado muy bien, en todo momento bien recibido, con ganas de trabajar y de escuchar a los otros dos miembros del equipo, siempre.








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