Jueves pirata. Merecida recompensa

La evaluación externa supone valorar varias competencias: comunicación en castellano e inglés, y competencia matemática. Es lógico desde ese punto de vista tomar dos días para ello. En nuestro caso supone dos días de una rutina totalmente desconectada de nuestra manera de hacer y un sobre esfuerzo que bien merece una recompensa. Así que el jueves, una vez cerrado este complejo escenario les sorprendemos con nuestra experiencia "pirata".

Básicamente estamos experimentando los procesos matemáticos que nuestros niños ponen en marcha y las dificultades que encuentran. Dos profesores se matemáticas de secundaria, que integran un equipo de estudio y reflexión en esta materia, montan actividades y las implementan junto con la tutora en el aula de tercero de primaria.

Aprovechamos esta sesión la tutora y yo para continuar nuestro trabajo. Ayudamos durante la sesión y dialogamos después sobre lo que hemos visto.

Están trabajando el reparto, y para ello cada equipo simula ser la tripulación de un barco pirata. Los profesores se preparan para la ocasión y además de lucir un sombrero característico ayudan a los chicos cantando "la vida pirata es la vida mejor". Con la canción tienen al auditorio en el bolsillo, que sabe que además de trabajar va a divertirse resolviendo retos.

Las estrategias que usan los niños para repartir pescado, sal, agua, y acabar calculando cuanto de cada debe acompañarnos en el viaje para poder alimentarnos son la clave en esta ocasión. De fondo un repaso a las sumas, las restas, las multiplicaciones y la entrada, escalonada, de la división. Recordemos que nuestros niños tienen en un alto índice dificultades de aprendizaje y requieren de estrategias visuales y manipulativas para acceder a los conocimientos, en este caso procedimentales en su mayor parte.

La sesión lo tiene todo. Por un lado analizamos una planificación bien rigurosa, los pasos marcados, el ritmo de presentación de las tareas es ligero, pero permite atender a todos (bien es cierto que en esta situación contamos con un profesor por grupo), pero no parece accesible a dos profesores, la titular y el apoyo.

1.- Plantea las tareas / actividades y dirige al grupo captando su interés / atención con estrategias variadas ( tono de voz, cambios de registro, muestra su autoridad, utiliza el humor, cambio de actividad. 

En este caso la situación es apetecible al máximo para los chicos. Recuerdan a los profesores de secundaria que bajan todas las semanas y saben que hay diversión y ruptura con las rutinas habituales cuando hacemos retos piratas. 

2.- Adaptación al estado y situación del aula. Sabe cambiar de tarea, frenar, acelerar el ritmo según los momentos del grupo o de ciertos alumnos del grupo. La hora del día / momentos de nerviosismo / agotamiento / aburrimiento … 

Los retos de reparto y división son constantes, y demuestran la compatibilidad de la tarea entretenida y que despierta interés con el esfuerzo provocado por procesos cognitivos exigentes y tarea intelectual intensa. Así que cansa, y requiere cambios de actividad (siempre dentro del barco pirata) y reconducirlo al grupo que por agotamiento y nerviosismo puede precisarlo. Los profesores lo hacen realmente bien, y el grupo se mantiene en todo momento controlado y encauzado. 

4.- Manejo de los alumnos impulsivos. Estrategias de atención selectiva, de acercamiento y de asociación con los alumnos más complicados. Minutos fuera, diálogo individual, tarea concreta para el alumno … 

El grupo cooperativo nos da aquí muchas tablas. Permite repartir tareas y por tanto todos son protagonistas de la actividad. Alguno acaba dibujando el barco pirata para poder meter dentro los víveres representados por cajas de pescado salado, patatas y garrafas de agua.

La respuesta al bloque de diseño de tareas es en este caso espectacular. No obstante, repasamos el ítem: ORGANIZAR Y ANIMAR SITUACIONES DE APRENDIZAJE.

5.- Plantea tareas / actividades interesantes, que despiertan curiosidad, que suponen reto, que apetece afrontarlas por el grueso del grupo.
6.- Maneja elementos de la programación y se ve en en aula: tienen claros los objetivos que persiguen, hay correlación entre las actividades.
7.- Existe un hilo conductor, centro de interés, proyecto, tarea con producto final que permite saber dónde estamos y dónde vamos con el trabajo.
8.- Asocia siempre que es posible los conocimientos, modelando e incitando constantemente a la relación de conceptos, de ideas, etc, haciendo visibles estas relaciones. 

Respecto a la atención a la diversidad, las actividades están planteadas desde las destrezas más sencillas a las más complejas. Detectamos que con la ayuda y el modelado del profesor se intenta llevar a todo el grupo a la comprensión de las destrezas mínimas, y echamos en falta qué ocurrirá con aquellos que las logran a la primera. La respuesta de los profesores que implementan junto a la tutora me dirigen a las siguientes sesiones. He tenido la suerte de presenciar la actividad estrella, que continúa con dos sesiones más de simbolización y lenguaje matemático en el cual se ofrece el trabajo de ampliación que lleva a algunos niños a dividir mientras otros están asaltando la resta o la multiplicación. 

La reflexión posterior nos anima considerablemente, pues la inclusión tal y como la entendemos en el colegio y venimos defendiendo tiene en el equipo de matemáticas calado y es un principio básico, ya en la práctica. Sabemos la diferencia que se da en ocasiones entre los principios pedagógicos o didácticos y la práctica de aula, que no se le parece. 

Finalmente, decir que cada mesa tenía un registro que cumplimentar por el profesor que atendía al grupo. En él debíamos anotar los momentos en los que los alumnos compartían estrategias de conteo, de cálculo, de estimación... y anotar quiénes lograban acceder a cada actividad y cómo. 

12.- ¿Existe control del aprendizaje de los alumnos?. ¿Sabemos qué queremos que aprendan y por tanto, tenemos los objetivos de aprendizaje claros?

13.- Interviene el profesor en los procesos de descubrimiento, comprensión, mecanización y expresión. Modela situaciones de trabajo, lo que se hace en el aula. Control sobre cómo acceden a los conocimientos.

14.- Crea o adapta instrumentos de recogida de información. Uso de rejillas propias, rúbricas del cola, registra el proceso, registra el producto.

Los estamos cumpliendo. Pero lo más relevante ha sido la interacción vivida entre los profesores de secundaria que implementan y la tutora de primaria que colabora pero puede reflexionar sobre todo lo vivido y narrado en esta entrada. Un proceso de co-teaching increíblemente rico y productivo. Nos ha permitido compartir el análisis, remitirnos a cada ítem y verificar su cumplimiento. Y lo más importante, ver en los alumnos el efecto deseado. 

Nos queda una tarea pendiente. Compartir con la tutora de cuarto esta estupenda sesión ya que nos ha sido imposible coincidir los tres en aula. 

Por suerte nos vamos a ver esta misma tarde ya que planificamos hace tiempo un cierre parcial al programa.





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