Tras las reuniones iniciales, lazamos el proyecto de trabajo
Co – teaching, coconstruir metodología de enseñanza – aprendizaje.
Un modelo de acompañamiento en la formación del profesorado.
Tras cinco años de andadura y
asentamiento de los aspectos organizativos, recursos humanos y equipos de
trabajo, el colegio BrotMadrid vive un momento extraordinario para reflexionar
sobre qué somos y dónde estamos en lo referente al método de trabajo. Y lo más
importante, ¿hacia dónde nos dirigimos?; y ¿cómo pretendemos seguir avanzando?
Esta reflexión se inicia en el verano de 2014 / 2015 y se genera el Programa
Aprender, de desarrollo y asentamiento metodológico. Dentro de él, varias son
las líneas de actuación y en una de ellas, la formación y el acompañamiento al
profesorado, se ubica nuestro proyecto de co-teaching.
El trasiego inicial de
profesores, el acoplamiento necesario a la realidad de nuestro proyecto viene
acompañado de un plan de formación y de la revisión del perfil y los
conocimientos del equipo de profesores para poder adaptarse al alumnado y los
nuevos tiempos que viven la educación. La diversidad de estilos,
personalidades, formación y experiencias previas es muy acentuada en el equipo
y precisamos generar una cultura propia en lo referente al modelo pedagógico a
implementar en los próximos años.
2.- DESCRIPCIÓN
DEL TEMA DEL PROYECTO
Pretendemos implementar desde el
Departamento de Orientación estrategias de desarrollo docentes basadas en la
investigación – acción de prácticas y herramientas metodológicas para una
enseñanza más activa. Para ello nos centraremos en un modelo de trabajo con el
profesorado basado en la formación y acompañamiento durante el diseño e
implementación de secuencias formativas. Partimos del Departamento de
Orientación ya que en nuestro centro, integra las tareas propias de la
orientación psicopedagógica y el desarrollo metodológico desde las necesidades
de los alumnos y la inclusión como principio.
La necesidad de adaptar
contenidos, buscar estrategias diferentes y alternativas para enseñar ha dotado
a los profesionales del departamento del conocimiento y las herramientas que
más pueden aportar a la tarea de planificar y organizar secuencias de trabajo.
Además, sus profesionales son los que más tiempo llevan en el colegio. El año
pasado se incorpora otra figura (psicólogo – orientador) con tareas de atención
psicopedagógica a Bachillerato, pero también con objetivos y tareas propios de
Desarrollo Metodológico.
Pretendemos implementar una
acción formativa concreta que consiste en el acompañamiento y asesoramiento a
parejas de profesores generando una dinámica de co-teaching, con la intención
de generalizar las prácticas propias de esta concepción del trabajo en equipo.
Generar equipos de trabajo
integrados y que se enriquezcan mutuamente es básico en el siglo XXI. Desde
este presupuesto, la posibilidad de analizar la práctica educativa de aula
supone un excelente instrumento de mejora de la calidad educativa.
Hemos propuesto desde el
Departamento de Desarrollo Metodológico, formado por el Orientador (Ángel
Váscones) y el encargado de Desarrollo Metodológico (Julio Díaz) una estrategia
formativa a equipos de 2/3 profesores que quieran analizar y mejorar su
práctica educativa. Para ello deben compartir varias horas de clase con el
mismo grupo – aula y optar por esta fórmula de manera voluntaria.
Pretendemos lograr los
siguientes objetivos generales:
1.- Capacitar al profesorado con
una formación específica en manejo y docencia en aula desde la planificación y
programación de secuencias de enseñanza – aprendizaje.
2.- Generar y afianzar una
cultura de progreso, enriquecimiento y mejora que nutra el discurso pedagógico
del centro y que evite el anquilosamiento y la repetición de prácticas de
manera mecánica.
3.- Fundamentar la mejora, el
desarrollo y la innovación desde propuestas de experimentación-acción. Siempre basaremos
dichas experiencias en modelos y estrategias pedagógicas solventes, que han
dado muestras claras de éxito.
Como objetivos específicos:
· Lograr
una reflexión pactada, sosegada y guiada sobre la práctica educativa que nos
lleve a ser más estratégicos a la hora de planificar nuestra acción educativa.
· Interiorizar
una dinámica común de planificación y programación de la acción educativa en el
aula, presidida por los requerimientos de nuestro modelo pedagógico.
· Compartir,
fruto de los objetivos anteriores, un mismo vocabulario, discurso pedagógico,
intercambiable, que genere dinámicas de colaboración y romper con el
tradicional aislacionismo del profesorado en su aula.
· Generar
una secuencia de programación coherente con los conocimientos actuales sobre
los procesos de enseñanza – aprendizaje, y que considera y parte de los
presupuestos de Perrenoud y Decroly.
3.- Supuestos teóricos del proyecto
Hace ya algunos años (2004)
Philippe Perrenoud escribió “Diez nuevas
competencias para enseñar”. Este referente para el cambio y la adaptación
de la enseñanza no busca ser un manual de innovación educativa, sino que
sintetiza de manera excelente los ámbitos en los que debe investigar,
profundizar y capacitarse cualquier docente en la enseñanza del siglo XXI.
Cuatro de estos principios, los
primeros (organizar y animar situaciones de aprendizaje de aprendizaje,
gestionar la progresión de los aprendizajes, elaborar y hacer evolucionar
dispositivos de diferenciación e implicar a los alumnos en sus aprendizajes y
su trabajo) son para nosotros el referente de análisis e implementación.
Son muchos los testimonios y
estudios que recomiendan afrontar la formación del profesorado desde otros
presupuestos: el trabajo colaborativo,
la experimentación-acción y las buenas prácticas, o las estrategias de acompañamiento
y asesoramiento y como estrategia que aúna las necesidades anteriormente
citadas el co – teaching.
La toma de conciencia por parte
del profesorado de la necesidad de planificar y programar la acción educativa
será un punto de partida de este trabajo de investigación – acción. A esta tarea dedicaremos parte de nuestros
esfuerzos y generaremos un instrumento específico (plantilla de programación)
que dé unidad a los profesores en esta tarea tan primordial.
Este es el punto de partida,
aquí situamos el trabajo colaborativo, de planificación conjunta, de
asesoramiento. Partimos de una realidad compartida, nuestros alumnos, y ponemos
en marcha estrategias y herramientas con el fin de hacer una valoración conjunta
de su incidencia, efectividad y de los aprendizajes que generamos en nosotros
mismos con estas dinámicas.
Con estos presupuestos, nos
acogemos al modelo de investigación –
acción y sus cuatro puntos básicos:
1.- Planificamos las actuaciones que se tienen que llevar a cabo: nuestro
método de trabajo, basado en Decroly busca que el alumno aprenda de manera
activa. Construye sus conocimientos trabajando en el aula y con una secuencia
(observación, asociación y expresión) que consolida aprendizajes de manera
significativa. Partir del interés del alumno supone incitar la curiosidad, dar
relevancia a sus comentarios, curiosidades o experiencias. Pero todo
aprendizaje formal debe estar sustentado en una intencionalidad, debe tener
unos objetivos, y trabajar según nuestros principios y preceptos metodológicos
debe ser algo sistemático si queremos que el aprendizaje sea eficaz y se
consolida a lo largo de los años como una manera de trabajar y de parender para
los alumnos y alumnas del colegio.
Así pues, pretendemos planificar
la acción educativa. La plantilla de programación fomenta la implantación de un
lenguaje común, un currículum compartido y unas experiencias de enseñanza –
aprendizaje que puedan ser intercambiables, generalizables y aplicables a
cualquier nivel y área.
2.- Actuar sobre la realidad a partir del diseño inicial. Será esta
programación plasmada en las plantillas lo que guíe la acción del profesor, los
profesores de apoyo con sus adaptaciones y los co – teachers. Serán varias las
sesiones que precisemos para implementar las tareas propuestas en la plantilla.
Serán sesiones conjuntas, compartiremos tareas, atención a los alumnos y
observación de la práctica de aula.
3.- Observar los efectos que se han producido. Precisamos una detallada
información, recogida durante las sesiones. De ahí que aprocederemos en
sesiones conjuntas, a observar, anotar y valorar posteriormente los aspectos
relevantes de la sesión.
Posteriormente, tras la clase, procederemos
al intercambio de impresiones, información, aspectos relevantes y posibles
modificaciones de cara a sesiones venideras.
4.- Analizar y sacar conclusiones para volver a planificar y actuar
nuevamente: reorientación del proceso. Esta será sin duda la parte más rica
de la intervención. Si logramos generar el necesario clima de colaboración,
complementariedad y confianza, podremos enriquecernos mutuamente y aprovechar
la experiencia vivida en aula, contextualizada para generar nuevos enfoques,
estrategias y herramientas para abordar las dificultades que surjan.
La especificidad de nuestro
centro, un colegio concertado de integración preferente de alumnos con
dificultades de aprendizaje explica sobradamente la necesidad de construir
aprendizajes desde diferentes inteligencias, capacidades, preferencias o
modalidades de comunicación con estímulos visuales, auditivos, cinestésicos,
etc. Los trabajos de Carol Tomlinson sobre “Diferenciación” son un referente
para el colegio y lo tomaremos como pilar de nuestra acción planificadora y
programadora.
3.- Razones para su elección, interés y prospectiva
Mi incorporación al proyecto en
el año 2011 tenía como objetivo poner en marcha el colegio, gestionar y dirigir
al equipo de profesores y crear las bases de un proyecto pedagógico diferente.
En estos cinco años hemos logrado dar forma a lo que buscábamos: realmente es
un colegio diferente. Pasados estos primeros momentos toca definir
metodológicamente, diferenciarse. Pasar de la globalidad y las generalidades de
un proyecto educativo a definir el método de trabajo y las metodologías que
tienen cabida en él.
Han sido varios los asesores con
los que contó el centro desde el inicio (María Párraga importa el modelo de
trabajo “los centros de interés de Decroly desde Barcelona; José Andrés Lloret,
psicopedagogo y profesor con una larga trayectoria aporta los principios
básicos del aprendizaje activo y acompaña al equipo de profesores en sus
reflexiones iniciales. Finalmente, en 2015 se incorpora Julio Díaz, con una
larga trayectoria en orientación metodológica en centros educativos.
Mis funciones y tareas han
estado hasta ahora repartidas entre las horas de clase, pues soy profesor y la
dirección del centro. La conformación del equipo, la gestión de la
coordinación, compleja e imprescindible en un centro como este, la puesta en
marcha de los departamentos y equipos específicos (Orientación, Audición y
Lenguaje, Inglés, Matemáticas, Sociolingüístico, Científico-Matemático,
Música). Y finalmente, la gestión y resolución de problemas que debe dar cabida
a padres, alumnos, profesores, AMPA, etc, etc.
Cuatro años de frenética
actividad que culminan con el asentamiento del proyecto. El equipo de
profesores tiene ya un recorrido y estabilidad que le permite plantearse otros
retos e inquietudes de mayor calado y profundidad. Hacer equipo no es lo mismo
que compartir modelo de enseñanza. La lógica evolución de los profesores hacia
un modelo de enseñanza activo trae consigo también las diferentes maneras de
concebirlo y las tradicionales diferencias de estilos, propuestas y
estrategias.
Llegado este momento nos
planteamos compartir nuestros principios, rediseñarlos, adaptarlos e incorporar
la amplísima experiencia adquirida. Es en ese momento cuando mi figura debe
evolucionar hacia la Dirección Pedagógica, delegando tareas de coordinación y
gestión en otras figuras e incorporándome a las aulas y a los equipos desde el
asesoramiento y búsqueda de un modelo global, coherente con nuestra filosofía.
Las figuras de asesoramiento externo (José Andrés Lloret y María Párraga)
consideran que el modelo debe ser propio, que existen elementos diferenciadores
con respecto a otros centros y que la particular configuración del mismo
determina un camino propio y de evolución necesario.
Pretendo, desde las figuras y
ascendente del Departamento de Orientación, principal pilar del centro, dar
forma a una estrategia investigación–acción, de reflexión compartida y de
formación que unifique criterios y estrategias, que adopte instrumentos de
programación y de gestión pedagógica que permita ser un referente metodológico.
Como colegio debemos ser conocidos y buscados por nuestro método de trabajo.
Hablamos de asentar modelo
pedagógico. Por ello deberían ser las bases, los principios a los que nos
agarramos para trabajar en el colegio, para seleccionar personal y para
infundir personalidad propia a BrotMadrid.
4.- Sujetos del proyecto, nivel de la práctica educativa y dimensiones de
análisis.
El asesoramiento parte de las
figuras de Orientación y Desarrollo Metodológico. Esta conexión, necesaria en
nuestro colectivo de alumnos y muy potente en cuanto a posibilidades de
desarrollo y progreso, dados los profesionales que encarnan estas tareas, se complementa
con la mía propia que será quien dinamizará y completará este programa de
co-teaching.
El objetivo prioritario serán
los alumnos de tercero y cuarto de primaria. Hablamos de un centro de una única
línea en primaria (excepto en sexto, que amplía a dos) y de cuarenta alumnos
(veinte por aula). Estos deben ser los sujetos últimos de las mejoras y cambios
que generemos en nuestra práctica de aula.
El agente intermediario, objeto
de los cambios y protagonista de la acción educativa en aula es el profesorado.
En concreto son las tutoras de aula de estos dos grupos, la profesora de apoyo
(PT) y el profesor de Audición y Lenguaje, estos dos últimos como figuras de
apoyo integradas en aula.
Como variables de análisis de la
práctica educativa partimos de las cuatro primeras competencias de Perrenoud.
En ellos especificamos los primeros ítems a considerar en nuestro análisis,
como propuesta inicial a trabajar con el equipo de profesores.
1.- Organizar y animar
situaciones de aprendizaje de aprendizaje,
2.- Gestionar la progresión de
los aprendizajes,
3.- Elaborar y hacer evolucionar
dispositivos de diferenciación
4.- Implicar a los alumnos en
sus aprendizajes y su trabajo.
5.- Bibliografía básica:
1.- PERRENOUD, P: Diez nuevas
competencias para enseñar. Ed. Graò. Barcelona, 2004.
2.- JOHNSON, D; JHONSON, R: La
evaluación del aprendizaje cooperativo. Cómo mejorar la evaluación individual a
través del grupo. Ed. SM. Madrid, 2014.
3.- PUJOLÀS, P: El aprendizaje cooperativo. 9 ideas clave.
Editorial Graò. Barcelona, 2008.
4.- GINÉ, N, PARCERISA, A: Planificación y análisis de la
práctica educativa. La secuencia formativa: fundamentos y aplicación. Graò
Editorial. Barcelona, 2003.
5.- ZABALA, A; ARNAU, L: Cómo
aprender y enseñar competencias. Ed. Graò. Barcelona, 2007.
6.- PERKINS, D: La escuela
inteligente. Editorial Gedisa. Barcelona, 2010.
7.- ESCAMILLA, A: Las competencias en la programación de
aula. Editorial Graò.
Barcelona, 2009.
8.- ESCAMILLA, A: Proyectos para desarrollar inteligencias múltiples
y competencias clave. Graò Editorial, Barcelona, 2009.
9.- DEL POZO, M: Aprendizaje inteligente. Educación
Secundaria Obligatoria en el
colegio Montserrat. Editorial Tekman Books. Barcelona, 2009.
10.- TOMLINSON, C: El aula
diversificada. Editorial Octaedro. Barcelona, 2008
11.- FATTIG, M: Co–Teaching in the Differentiated Classroom,
Successful
collaboration, Lesson Design, and Classroom Management. Ed.
Jossey-Bass Teacher.
2008.
12.- ESPASA, A; MAYORDOMO, R; CABRERA, N: Guía del Prácticum
de Psicopedagogía. Prácticum I y II. UOC.
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